martes, 3 de junio de 2008

Autista

Puede que sea desidia… puede que esté cansado de tanto bregar en el día a día, levantarme temprano, acudir al trabajo, regresar tarde, atender a mi familia… nada que se salga de lo común, siquiera estoy seguro de si hago todo esto bien.

Si quiero escribir -que es de las cosas que más me gustan, porque me liberan, porque consigue evadirme de esta rutina justiciera- tengo que trasnochar o robarle horas al trabajo (aunque no estoy muy seguro quien le roba horas a quien)… esto al final redunda es que aún estoy más cansado porque lo cierto que habitualmente al único que le robo horas es al sueño. Cuando consigo terminar un cuento, cuando de entre las tinieblas de la inspiración aparece el cordel que conduce a una idea y consigo desmadejar con éxito una trama, me acuesto cansado pero feliz. Puede que a muchos les parezca absurdo e incluso contraproducente… mucha gente no lo entiende pero a mí me llena… me cansa… me llena.

No siempre que me acuesto tarde escribo… no soy de producción compulsiva sino más bien lenta porque la inspiración suele aparecerse cuando le viene en gana. Hay veces que me enroco ante la pantalla del ordenador, navegando -que gran expresión, que acertada y descriptiva- por la enorme red, escuchando música, dejándome llevar de un sitio a otro en busca de una historia o de una palabra que abra la puerta, que me dé esa primera frase a partir de la cual todo parece distinto. Hay veces que no aparece… y me quedo en la cama, cansado, pensando, dándole vueltas a alguna idea, buscando un enfoque, buscando una primera frase… pero casi nunca aparece cuando sólo pienso en ello.

Últimamente me he convertido en una especie de autista cibernáutico y todo el entramado de relaciones que fui tejiendo, comentario a comentario, en blogs propios y ajenos, se ha desmoronado como si nada. Y me duele…. pero sé como funciona todo esto y tampoco esperaba otra cosa. Poca gente comenta en un blog si no es en respuesta a una llamada previa o espera que lo hagan en el suyo. Así funciona. A veces escribo un cometario en alguno de los blogs amigos y luego lo borro, siento como si no estuviera aportando nada, porque siempre se huye de la polémica, siempre se comenta en positivo, a veces pienso que suena forzado, que sólo se hace porque no hacerlo significa romper el cordón, dejar tu propio blog a la deriva no-comentario… pero no sería justo decir esto porque muchos habéis seguido comentando en este lugar, a pesar de todo, y comprendo que si no hay respuesta al otro lado de la línea es muy difícil establecer comunicación… y yo ya ni siquiera doy respuestas en este, mi espacio. ¡Qué falta de cortesía, por Dios!... Os pido disculpas por ello a todos los que, a pesar de todo, seguís transitando por aquí. Siempre tuve tendencia a la misantropía y los años no han hecho más que acentuar esa manía mía… además estoy cansado… relacionarme supone para mí un gasto de energía extraordinario, mucho más de lo que podáis imaginar, y las pocas fuerzas que me quedan (nunca fui muy activo) las utilizo en escribir o en buscar inspiración por entre libros, blogs y páginas de Internet. Espero que esta explicación sirva, al menos, como disculpa, nunca como excusa… no está mi intención justificarme… ni dejar de hacerlo.

8 comentarios:

Belén dijo...

Bueno, yo no siempre comento, pero siempre leo, lo que pasa es que a veces no tengo nada que decir...

Y si, algunos solo te comentan cuando les comentas si, pero así son las reglas del juego!

besicos

Laluz dijo...

Dejate de joder, Coronel!
No, en serio, uno no viene acá para esperar respuesta. Bueno, no específicamente quiero decir. Hay muchas maneras de comunicarse. Postear es una, aunque no contestes los comentarios con la frecuencia que quisieras o pudieras. Yo llego a tu sitio y a otros tal y como vos lo planteás, buscando combustible para nutrirme. Buscando tu palabra, lo que tuviste para decirte, decirnos, o decir, simplemente. Y vuelvo aún cuando no me contestes cada comentario. Sé que estás ahí, con tus tiempos, tus cansancios, tus desganos y tus inspiraciones. Te respeto. Y vuelvo porque me gusta leerte, es simple (y eso que yo no soy nada simple)
Vos no te disculpes, vos escribí, cuando te salga. Y de autista, nada.

Churra dijo...

¿Y que importancia tiene? Tampoco esto es muy distinto de la vida normal ( normal fuera de la pantalla, )unas veces uno está mas cansado o mas autista o menos inspirado o sin ganas de ser ni una cosa ni otra.Los que llevamos tiempo por aqui lo sabemos.
Un saludo

Electrochurri dijo...

Hola.
He caído por aquí casualmente en tu entrada sobre “Out of Africa” .
No suelo dejar comentarios, quizás por las mismas razones que dices aquí; pero ya ves…ésta vez me he animado. Puede que sea por empatía, aunque creo que detrás del impulso hay también un poco de envidia sana: a mí me cuesta la vida ordenar las ideas y llegar a plasmarlas.
Saludos de otra autista en fase aguda.
Ah, te he copiado la foto esa de África….

Mad Hatter dijo...

A mi también me pasa lo mismo, Coronel, aunque por otros motivos, digamos que mi cabeza está muy ocupada últimamente, pero te sigo leyendo, porque sí, cuando me apetece, y cuando me surge algo, como ahora, pues lo pongo y si no, pues tampoco pasa nada ¿No?. A fin de cuentas, para mi la blogsfera es un espacio de libertad en el que me refugio precisamente para huir de ese tipo de convencionalismos sociales.

Coronel Kurtz dijo...

Gracias por vuestros comentarios. En serio es reconfortante lo que me decís.

Electrochurri... bienvenida a este blog.

Abrazos a todos

La Mamba dijo...

Yo soy el claro ejemplo del autismo. Leo todos los blogs (tu bien lo sabes mi coronel) pero ni tengo blog ni comento.

Un saludo a todos/as no vaya a ser que alguien se enfade.

Anónimo dijo...

Solo quería mandarte un saludo*Ninotchka*